A los 50 no doy pasos gigantes. Doy pasos con intención.

Jan 19, 2026

Durante mucho tiempo pensé que avanzar significaba ir más rápido.
Hacer más. Demostrar más.

Hoy, a los 50, lo vivo distinto.
No porque tenga menos ambición, sino porque tengo más conciencia.

Muchas mujeres llegamos a esta etapa después de haber cumplido con todo:
formarnos, trabajar duro, liderar, sostener, responder, rendir.

Y de pronto algo se mueve.

No siempre es un quiebre grande.
A veces es una incomodidad sutil.
Una pregunta que vuelve.
Una sensación de “así como estoy ya no”.

Salir —o empezar a salir— del mundo corporativo no es solo un cambio profesional.
Es un cambio de identidad.

Dejas atrás estructuras claras, roles reconocibles, validación externa.
Y eso puede descolocar incluso a mujeres seguras, capaces, con trayectoria.

Si estás cuestionándote, no estás fallando.
Te estás escuchando.

Cuestionarte no es retroceder.
Es afinar la dirección.

En esta etapa ya no se trata de demostrar nada.
Se trata de elegir.

Elegir dónde poner tu energía.
Elegir cómo quieres aportar.
Elegir desde qué lugar quieres construir lo que viene.

Muchas mujeres no están perdidas.
Están en transición.

Y la transición no necesita prisa ni exigencia.
Necesita orientación.
Saber en qué punto estás hoy y dar un siguiente paso posible, no perfecto.

Por eso estoy compartiendo una herramienta sencilla que ayuda a leer este momento con más claridad y menos ruido.

Es una pausa breve para ordenar dónde estás y qué necesitas ahora.

Si al leer esto sientes que estás en un momento de transición
y te ayudaría ponerle nombre a tu punto actual,
puedes acceder a la Brújula aquí:

👉 https://sandraleontorres.com/brujula 

Y si ya la hiciste, quédate con esto:
No necesitas empujarte más.
Quizá solo necesitas escucharte mejor.